Ir al contenido principal

 





Vivir cada cierto tiempo, sin añoranzas burguesas, sin querer un mejor pasar. Cuándo ya hemos levantado las enaguas del mundo fenoménico, solo nos queda contemplar el gran discurso del ruido urbano. No pretendo huir hacia la madre naturaleza, ni encontrarme conmigo mismo, ese mismo que se aloja en la espesura del cielo edénico imaginario.

Una pizca, solo una pizca de paz, y bailaré como como atleta entonado, saltimbanqui liberado del verdugo y su hacha afilada, cómo un demóstenes sin piedras en la boca, un libre, perfecto sin mejorar, sin mejorar, sin domesticar, un libre.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

  Los hombres no lloran, cuando siempre han llorado. Esfuerzos descomunales para aparentar el temple y estoicismo del guerrero frente a la muerte. Hoy no combatimos frente a dragones, ni mucho menos contra fieras no domesticadas. Se nos ha inculcado un darwinismo y su aroma perfuma todas las áreas de la cultura. Nada queda fuera de su interpretación. Nosotros humanos con sueños y aspiraciones, adjuntamos a nuestro cuarto propio, herramientas de ataque abstractas, afilamos instrumentos que eran de sermón y canto para destruir al que debíamos cuidar. Nuestra coraza dista de tener la nobleza de la tortuga, la resistencia y afecto del armadillo. Nuestra coraza hiede, es un vil cayo codicioso, ajeno al cosmos, producto final y en evolución permanente de nuestro más ciego materialismo. El tigre dientes de sable, mutó, hoy se llama deuda, interés, y la cacería individual, con frío y sin estrategia es sometida por el mamut republicano del capital. ERASMUS
 -Si usted es médico, ¿que necesita? -un paciente enfermo -¿que necesita el paciente enfermo? -la cura Giran en nuestros tiempos cubos mercantiles, dinero como unico puente entre las personas.  Falsos críticos, con amplias expectativas señoriales. Indiferencia, y conservación. Siempre joven, no leo y sé. Mi silueta es el verdadero capital, un capital erótico, ya no importa si mi corazón heroico tiembla de indignación frente a la esclerosis de un modelo económico, de un mar embravecido artificialmente.  Sin armonía. Obligado al presentismo, sin la chance de una fuga Platónica. Te interpelan Arístotelicamente el devenir del hombre. Amigos míos, no es Aristóteles, es Milton Friedman. Anularon nuestra capacidad exegética, solo el capital puede interpretar la realidad.
  Agarrado de los últimos vestigios de una época que no volverá, experiencia histórica destruida por la post-modernidad, esa instancia fútil de profundo subjetivismo flojo, pereza a ultranza, y pseudosabiduría. No molestar,es el mandamiento fundamental, exigencia hacia los individuos con quienes compartes un espacio, sin embargo la confrontación emanada de tal principio relacional, se reduce a un ámbito doméstico, pues afuera. la rueda de la enajenación gira y gira violando todas las formas, las bellas formas de trato, lo reduce todo a un trámite sin contemplación, sin distancia amable. En casa vuelcas la impotencia indómita, afuera pululas como un servil hipócrita, irradias la indiferencia que causa el dolor, sucumbes a lo que te proponías no sucumbir, te deleitas en la superficialidad, y niegas los contornos expansibles del alma. Si nos comparamos a las fieras, todas ellas tienen su herramienta de defensa, ¿y nosotros?, algunos me responderán-¡la inteligencia!- ejemplo de otras é...