Estruja, estruja el comportamiento grisáceo que sentencia tu día con esta pandemia. Instancia común entre tú y sísifo.
Cargue con ahínco y estoicismo la piedra de nuestro modelo.
Cristianizados económicamente, licenciosos en el trabajo, culposos si no producimos, y nuestra danza se parece al gira y gira de un encierro canino, uno desesperado.
Mis viernes son de grito y fuga desenfrenada, atómico desconsuelo, pero resisto, invoco con todas mis fuerzas el delirio utópico que cegará la gran marcha del poder, del dinero y del rostro que nos inventamos posterior a nuestro nacimiento.
Donde hay duda, no hay duda, avanzar, tranquilo, ni como monje ni como loco.

Comentarios
Publicar un comentario